
Oxfam es un movimiento global de personas que trabajan juntas para combatir las desigualdades y contribuir a poner fin a la pobreza y la injusticia. Está presente en Bolivia desde 1988 y articula su trabajo con organizaciones sociales, movimientos de mujeres y juventudes, pueblos indígenas, comunidades campesinas, colectivos e instituciones públicas.
Acompaña procesos de transformación orientados a construir una Bolivia más justa, feminista y socioambientalmente sustentable. Su trabajo se organiza en dos ejes estratégicos: Justicia de Género, Justicia Climática y Socioambiental.
¿Cuál es la “visión” de su organización?
Avanzar hacia una Bolivia más justa, feminista y socioambientalmente sustentable, basada en el ejercicio de los derechos individuales y colectivos, la inclusión, la democracia y el respeto a los límites de los sistemas de vida.
¿Cuál es la “misión” de su organización?
Contribuir a derribar las barreras que limitan el acceso a recursos, oportunidades y espacios de decisión, promoviendo el ejercicio de los derechos sociales, económicos, ambientales y políticos, así como la reducción de las desigualdades en sus múltiples dimensiones.
¿En que regiones del país realizan su trabajo?
Oxfam desarrolla acciones de alcance nacional y trabaja en diferentes territorios de acuerdo con los objetivos de cada proyecto. Actualmente, sus principales intervenciones y alianzas se concentran en La Paz, El Alto, Cochabamba, Tarija, Santa Cruz, la Chiquitanía y la Amazonía boliviana, especialmente en municipios de Beni y Pando. También acompaña procesos vinculados con la defensa de los territorios en el Chaco.
¿En qué proyectos estan trabajando actualmente?
Actualmente, Oxfam impulsa proyectos e iniciativas relacionados con la igualdad de género, la prevención de las violencias, los derechos sexuales y reproductivos, la participación política de las mujeres y juventudes, la corresponsabilidad de los cuidados y el fortalecimiento del espacio cívico.
En el ámbito socioambiental, trabaja junto con comunidades indígenas y campesinas en la defensa de sus territorios, la generación de alternativas económicas sostenibles, la adaptación frente a la crisis climática y la incidencia en políticas públicas. Estas acciones priorizan la Amazonía, la Chiquitanía y otros territorios afectados por los incendios, la deforestación, la minería y diferentes actividades extractivas.
